Junto al Banco de Alimentos, nuestra presidenta Mónica Suero y el equipo de la Fundación visitamos el comedor del Centro Educativo de Chiriquí, uno de los espacios que ha venido recibiendo apoyo por segundo año consecutivo.
Este acompañamiento sostenido refleja un compromiso real con la alimentación y el bienestar de los estudiantes, garantizando que cada día tengan acceso a un plato de comida digno.
Verificamos el funcionamiento del comedor, el estado de los alimentos y conversamos con los docentes sobre las necesidades de la comunidad educativa. Porque este acompañamiento va más allá de la entrega, incluye seguimiento y cercanía constante.
El esfuerzo conjunto se traduce en sonrisas, en tranquilidad para muchas familias y en oportunidades para que los niños crezcan y aprendan mejor.
Cuando el apoyo es constante, el impacto se siente y transforma vidas.
Fundación Nuevas Rutas de Puerto Barú, comprometidos con la niñez de Chiriquí.






